El dolor de hombro es una de las afecciones musculoesqueléticas más limitantes en la vida diaria. Al ser la articulación con mayor rango de movimiento del cuerpo humano, depende en gran medida de una red compleja de tendones, músculos y ligamentos para mantenerse estable. Esta misma flexibilidad la hace sumamente vulnerable a sobrecargas, microtraumatismos y desgastes.
Sentir un hombro doloroso al intentar peinarse, abrocharse la ropa o levantar objetos no es algo que deba normalizarse, ya que las lesiones no tratadas suelen derivar en rigidez crónica.
Causas más comunes del dolor en el hombro
El malestar puede variar desde una molestia leve tras hacer ejercicio hasta un dolor punzante que impide conciliar el sueño. Las causas más frecuentes incluyen:
1. Síndrome del manguito rotador y tendinitis
El manguito rotador es el grupo de tendones que rodea la articulación del hombro. La inflamación o el desgaste de estos tendones genera el clásico dolor de hombro al levantar el brazo por encima de la cabeza o al llevar la mano hacia la espalda.
2. Bursitis subacromial
La bursa es una pequeña bolsa llena de líquido que amortigua el roce entre los huesos y los tendones. Cuando se inflama debido a movimientos repetitivos, genera un dolor agudo en la cara lateral del hombro.
3. Asimetría postural o dolor referido
Es habitual consultar por dolor de hombro derecho o dolor de hombro izquierdo derivado de malas posturas al trabajar en el computador, cargar bolsas pesadas de un solo lado o dormir en posiciones forzadas. En ocasiones, el dolor en el hombro izquierdo puede ser también un síntoma de alerta cardíaca si se acompaña de opresión en el pecho.
4. Hombro congelado (Capsulitis adhesiva)
Ocurre cuando la cápsula articular se engrosa y se contrae, provocando una pérdida severa de la movilidad activa y pasiva del brazo.
Tratamiento mediante fisioterapia para hombro
Evitar el uso del brazo dolorido por tiempo prolongado suele empeorar la rigidez. En CEMDE, el abordaje desde la fisiatría y la rehabilitación física se enfoca en tres etapas clave:
-Alivio sintomático: Reducción del dolor y la inflamación mediante terapia manual y medios físicos.
-Restablecimiento de la movilidad: Ejercicios de flexibilización y movilidad articular guiados para evitar la adherencia de tejidos.
-Fortalecimiento progresivo: Ejercicios específicos para estabilizar la escápula y fortalecer los músculos rotadores para prevenir futuras recaídas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
-¿Debo inmovilizar el hombro con un cabestrillo si me duele?
No es recomendable inmovilizar el hombro salvo en casos de fracturas o luxaciones agudas diagnosticadas por un médico. La inmovilización prolongada favorece la rigidez y la pérdida de masa muscular.
-¿Es mejor aplicar frío o calor en un hombro doloroso?
El frío es ideal en las primeras 48 horas tras una lesión aguda o esfuerzo brusco para reducir la inflamación. El calor se recomienda para dolores crónicos o contracturas musculares para relajar la zona.
-¿Cuándo debo acudir al especialista?
Debes solicitar una cita con fisiatría si el dolor persiste por más de una semana, te despierta por las noches o te impide levantar el brazo en tus actividades diarias.
